Por Juan Pablo Buri
Imagínate a alguien que pasa mucho tiempo frente a la pantalla de su computadora, tableta o teléfono, absorbiendo información, jugando o trabajando sin parar. ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de este uso excesivo de dispositivos electrónicos a largo plazo?
Esta cuestión invita a considerar cómo la explotación excesiva de la tecnología puede impactar nuestra salud física y mental, desde trastornos del sueño y problemas oculares hasta la falta de atención y el agotamiento emocional.
Mediante la siguiente información recabada veremos cómo podemos equilibrar el uso de la tecnología con nuestras necesidades de salud y bienestar.





