Por: Melanie Vera
En un mundo donde la tecnología es parte esencial de nuestra vida diaria, aprender a usarla de manera equilibrada es fundamental para cuidar nuestra salud física, emocional y social. En los niños, este uso excesivo puede incluso impactar su desarrollo cognitivo y emocional.
En la era digital, los dispositivos electrónicos como teléfonos, tabletas y ordenadores son herramientas indispensables en la vida diaria. Sin embargo, su uso excesivo o inadecuado puede tener un impacto significativo en la salud y el bienestar, tanto en niños como en adultos. Proteger nuestra salud digital no solo implica regular el tiempo frente a las pantallas, sino también adoptar hábitos saludables que promuevan un equilibrio entre la tecnología y el bienestar integral.
Para proteger nuestro bienestar, es importante adoptar hábitos que nos permitan aprovechar los beneficios de la tecnología sin comprometer nuestra salud.
Pequeños cambios en nuestra relación con la tecnología pueden marcar una gran diferencia. El bienestar digital no solo nos ayuda a cuidar de nosotros mismos, sino también a fortalecer los lazos con quienes nos rodean.




